En 1961, un empleado de ROSTA buscaba la mejor manera de tensar la correa de un gran ventilador. Sin dudarlo, cortó una vieja suspensión de caucho ROSTA en dos, y añadió un brazo-palanca y un rodillo, el tensor automático de correa había nacido.
La sencillez, la ausencia de mantenimiento y el tensado automático de los tensores ROSTA, provocó su rápida difusión en la industria, y gracias a un buen plan de marketing y comercialización, aumentó su demanda por todo el mundo.
Tecnología de tensado. ¿Cómo funciona?
Los tensores ROSTA deben instalarse en una zona rígida y limpia, donde poder colocar el tornillo central.
Se montan en la parte floja de la transmisión, tan cerca como sea posible del piñón o polea motriz y guiándolas por su parte exterior.
La posición ideal del brazo quedaría lo más paralela posible a la cadena o correa.
De esta forma obtendrás un tensado correcto en tus cadenas y sin necesidad de ajustarlos manualmente.
